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jueves, 4 de julio de 2013

UNA POLICIA CONTRAREVOLUCIONARIA


El 4 de abril del año 2011, hace tres años, el equipo de políticamente incorrecto redactó un ensayo llamado “Nuestra policía nacional” en el que hacíamos un recorrido sobre la historia de la policía a la luz de las diversas denuncias de la sociedad civil de maltrato y atropello vinculado a marchas y manifestaciones contra las elecciones denunciadas como fraudulentas, tanto la presidencial como las municipales/regionales. Las últimas denuncias de parte de jóvenes y adultos involucrados en apoyar a la Unidad Nacional del Adulto Mayor en su toma del edificio del Instituto de Seguridad Social en Managua, como parte de su lucha por el reclamo de obtener una pensión mínima de vejez, nos han llevado a retomar el mismo artículo para poner en contexto estos atropellos a los derechos humanos de los y las nicaragüenses.

De acuerdo a varias denuncias interpuestas ante la fiscalía de la República de Nicaragua, durante el intento de parte de grupos de personas que acudieron de forma espontánea (organizados desde las redes sociales como #OcupaINSS) para ayudar a los y las ancianos llevándoles agua y comida (acción que fue impedida por la policía nacional) se dieron una serie de detenciones ilegales, acompañadas de maltrato, agresión policial y en un caso específico del cual se cuenta con el testimonio y las evidencias físicas, interrogatorio bajo tortura con ácido.

Las denuncias también indican que en la madrugada del sábado 22 de Junio, en las inmediaciones del edificio del Instituto de Seguridad Social, el plantón de la Unidad Nacional del Adulto Mayor, conformado por ancianos y ancianas y jóvenes que les estaban apoyando, sufrió un brutal ataque por parte de unas doscientas personas encapuchadas. Estas fueron llegando en camiones de la alcaldía de Managua para agredirlos y robarles sus billeteras, bolsos, aparatos electrónicos y hasta los vehículos que se encontraban estacionados en las cercanías. Todo esto frente a la vista y paciencia de un cordón policial que no sólo no ayudó sino que incluso pateó a las víctimas que intentaron buscar ayuda aferrándose a las piernas de los agentes. Sobre esto también existen varios testimonios, tanto en video como escritos en el CENIDH y ante la fiscalía; incluso existe un video de cámaras de seguridad, que muestra cuando una parte de los atacantes persigue a un grupo de jóvenes hasta la gasolinera PUMA en las inmediaciones de la rotonda de Plaza Inter.

Sin embargo, la policía nacional afirma que todo esto es falso. ¿Cómo es posible? Hagamos un recorrido histórico que nos permita entender como llegamos aquí.

La revolución popular de 1979 dejó a Nicaragua al menos cuatro grandes resultados: el derrocamiento de un sistema dictatorial sangriento, la implementación de un magno proceso de alfabetización y dos instituciones fundamentales, un ejército y una policía con valores cívicos

La historia de la Policía Nacional es relativamente corta debido a que es una organización novedosa en la vida de la república de Nicaragua. Esta es la primera organización policial del país, antes de 1979 la Guardia Nacional (GN) hacía las veces de policía, a su vez la GN era la herencia del cuerpo armado que el general conservador Emiliano Chamorro y los marines norteamericanos llamaron la Constabularia, en 1926.

La GN resguardaba las fronteras, espiaba a la oposición de Somoza para eliminarlos, funcionaba como Policía de Tránsito para darle la coima a los coroneles. Era oficina de Migración, investigaba los delitos comunes. Contaba con una oficina “antinarcóticos” mientras sus generales tenían las más grandes plantaciones de marihuana en la zona de Sébaco y Waslala. Controlaba la prensa con una Oficina de Radio y Televisión, que censuraba previamente los contenidos de todos los medios de comunicación.

La Policía Nacional de Nicaragua nace con la revolución en 1979. El Gobierno de Reconstrucción Nacional el 22 de agosto de ese año declara disuelta la Guardia Nacional, la Oficina de Seguridad Nacional y el Servicio de Inteligencia Militar, y las leyes del país.

La policía nace el cinco de septiembre 1979, con el nombre de Policía Sandinista, pero hasta 1980 con el Decreto 559, se crea la “Ley de Funciones Jurisdiccionales de la Policía Sandinista”.

Entre 1982 a 1988 se priorizó la defensa militar debido al conflicto armado que existía con la resistencia. Se formaron fuerzas operativas/administrativas en apoyo a las tropas del Ministerio del Interior. En ese entonces la organización policial era una fuerza bastante militarizada, sus cuadros rotaban en todas las especialidades del Ministerio del Interior (hoy Ministerio de Gobernación) que eran la Seguridad del Estado, el Sistema Penitenciario y la Dirección de Migración

Entre 1989 y 1992 se cambia el uniforme y se asume el nombre de Policía Nacional. El Decreto Ejecutivo 45-92 definió la función, organización y carrera Policial. En 1992, la Ley 144, Ley de Funciones de la Policía Nacional en materia de Auxilio Judicial, fija nuevas funciones a la Institución.

La Unión Nacional Opositora (UNO) que ganó las elecciones en 1990, tenía previsto como parte de su plan de gobierno la liquidación del Ejército Popular Sandinista y la transformación radical de la Policía Sandinista, lo que requería eliminar cuadros intermedios, medios y de dirección de ambos cuerpos armados, debido a su afiliación con el FSLN. Cuando Violeta Barrios asume la primera magistratura del país, el control sobre la organización social y la barrida de mandos para transformar la organización se convirtió en una prioridad, esto con el apoyo del presidente de Estados Unidos George Bush padre.

El gobierno de Barrios y la injerencia del gobierno de Bush era posible debido a que ambas organizaciones, tanto la militar como la policial carecían de leyes propias que las regularan. El plan era erradicar toda la plana mayor de la policía, contando luego con la asesoría del gobierno español de Felipe González y la guardia civil española para transformar la policía. Uniéndose a este plan estaba Arnoldo Alemán, entonces alcalde de Managua, con la idea de formar una policía municipal. Esto puso en alerta al FSLN, que temía el uso político para la persecución de militantes sandinistas por parte de esta nueva fuerza de orden público propuesta por Alemán.

En 1992, el ministro de la presidencia Antonio Lacayo (actual director ejecutivo del Centro Empresarial Pellas) volvió de un viaje a Washington con la misión de despedir al jefe de la policía René Vivas. Esto era una manera de responder a las exigencias de parte del gobierno norteamericano de ir eliminando a los cabecillas del ejército y la policía para destrabar los 100 millones de dólares en créditos y donativos que constituían la cantidad anual prometida de desembolsos de Estados Unidos para Nicaragua por diez años, como premio a la renuncia pública de la presidenta Barrios a la indemnización que la Haya había fijado en 17 mil millones de dólares por el financiamiento y asesoría brindada por Reagan a la resistencia.

La policía se opuso a estos despidos y finalmente, para evitar futuras injerencias por parte del gobierno norteamericano, se condicionó la salida de René Vivas con la formulación de una ley que regulara la institución policial. Se aprovechó que en aquel momento la constitución permitía al ejecutivo aprobar leyes, fue así como nació la Ley Orgánica de la Policía Nacional.

La ley permitió definir la organización, funcionamiento y campo de actuación policial. Así como la posibilidad de tener una identidad propia, de naturaleza civil y de carácter apartidista.

La doctrina policial publicada en 1997 define los valores de Patriotismo, Legalidad, Humanismo, Profesionalismo, Integridad, Servicio a la comunidad, Espíritu de cuerpo, Carácter preventivo y Enfoque de género.

La legalidad se define en la doctrina como “La organización, funcionamiento y actuación de la Policía se basa rigurosamente en la ley. Legalidad implica el apego irrestricto al marco legal existente, la defensa y promoción del Estado de Derecho, la promoción y defensa de los derechos humanos y la actuación imparcial sin distingo de raza, sexo, credo, posición política, económica o social. La legalidad está por encima de los intereses personales de grupos particulares”

A finales de los 90 la Policía Nacional buscó modernización y desarrollo y con el apoyo del Reino de Suecia se puso en marcha el Proyecto de Modernización, Desarrollo y Capacitación de la Academia de Policía y la Policía Nacional de Nicaragua.

La historia posterior de la policía nacional ha tenido sus altos y bajos como en el 2003 cuando las declaraciones (en parte exageradas por los medios) del entonces jefe de la policía Edwin Cordero, de que efectivamente en ocasiones se había pagado con droga a informantes, dejando al descubierto prácticas que fomentaban la corrupción. En el 2006 el entrenamiento de los policías mostró su debilidad cuando un campesino asesinó en Juigalpa a un capitán e hirió a otros dos policías que intentaban desarmarlo; ese mismo año el conductor privado del jefe de la Policía de Managua, Comisionado Mayor Carlos Bendaña, apareció vinculado al asesinato de Jerónimo Polanco, dueño de centros nocturnos de Managua y gran amigo de la policía que hacía donaciones a la institución.

Por momentos parecía que nuestra policía estaba entrando en un sistema de descomposición bajo la influencia y embate del narcotráfico y las tendencias neoliberales, sin embargo, la policía se sostuvo, manteniéndose en el puesto de la policía más eficiente y menos corrupta de Centroamérica; se generó también un combate de frente a la narcoactividad, particularmente bajo el mando de una nueva jefa policial: Aminta Granera.

En el año 2006 Aminta Granera se disputó el puesto de jefa de la policía con Ana Julia Guido, que era la preferida entre los oficiales más antiguos por vínculos de lealtad política e institucional. De Granera se decía que no era del pueblo por ser hija de una familia leonesa de alta posición social, a pesar de haberse destacado en la lucha contra Somoza y haber ejercido la jefatura de distintas especialidades de la Policía; también se decía que tendía a actuar de manera excesivamente individualista.

Finalmente el presidente Enrique Bolaños nombró a Granera y la policía mantuvo su lucha por mantenerse en el camino fiel a sus valores y principios, hasta que llegó el año 2007.

Antes de que Daniel Ortega Saavedra asumiera nuevamente la presidencia de la república, la policía nacional había echo un largo y penoso recorrido para convertirse en una de las pocas instituciones sobrevivientes de la revolución. Una institución en continuo aprendizaje que había desarrollado un exitoso trabajo con las pandillas juveniles, único en centro América, con una lucha frontal contra el narcotráfico y un reconocimiento social con el que no contaban otros poderes del estado o los partidos políticos.

El 5 de septiembre de 2008, la primera dama Rosario Murillo leyó en la celebración del 29 Aniversario de la Policía Nacional un decreto presidencial en el que se definía el ascenso como comisionados generales a tres oficiales que se suponía eran leales a Ortega, a la vez que se enviaba a retiro a seis comisionados que gozaban de la confianza de Granera.

Uno de los retirados era el ex jefe de la desaparecida Unidad Anticorrupción, eliminada por órdenes del presidente Daniel Ortega. Ninguno de los retirados estaba en la edad de jubilación, no habían agotado su segundo período en el cargo y todos contaban con buenas referencias.

De manera extra oficial se supo que el presidente Daniel Ortega tuvo “razones políticas” para ordenar el retiro de estos oficiales superiores, ya que todos ellos pertenecían al círculo de confianza de la primera comisionada Aminta Granera, quien hasta se dice pensó en la posibilidad de renunciar.

En el año 2008 el presidente Daniel Ortega hizo las siguientes declaraciones en un acto público en el que se encontraban los jefes de la policía y el ejército:

“Esta es una Policía y un Ejército que surgieron de una revolución, con una gran mística, pero en estos 16 años de neoliberalismo, de capitalismo salvaje como llamaba Su Santidad Juan Pablo II ha venido la descomposición por todos lados, tenemos que admitirlo y hemos visto cómo Aminta al frente de la Policía ha sancionado y expulsado a los hermanos policías”.

“Independientemente de sus valores como revolucionarios que tenían, sus valores como luchadores, empezaron a caer en las garras de la descomposición del capitalismo salvaje, como decía Juan Pablo, y entonces los ha tenido que sancionar y expulsar, ha tenido que depurar a la Policía”.

“Pero ahora vienen estos muchachos y muchachas jóvenes que vienen con esta promoción y vienen totalmente limpios, como los muchachos y muchachas del Ejército, que son los que más tenemos que cuidar para que no se nos vayan a descomponer y que tengamos una mayor garantía de seguridad ciudadana”.

En el 2009 la jefa del personal policial Elizabeth Rodríguez y Mercedes Ampie jefa nacional de la comisaría de la mujer asistieron al primer congreso departamental de mujeres sandinistas en instituciones del Estado, en el cual el Frente Sandinista se declaró en campaña permanente para lograr la reelección presidencial de Ortega. Las dos funcionarias votaron públicamente, Rodríguez en uniforme reglamentario e identificación en alto, a favor de la reelección.

La jefa policial Aminta Granera criticó esta asistencia, pero nunca se supo de ninguna sanción. En octubre de ese año, Rodríguez fue promovida y poco después el esposo de Rodríguez Justo Pastor Urbina, fue promovido también para convertirse en director de Operaciones Especiales Policiales (DOEP).

En el año 2010 uno de los hijos del presidente Ortega, se casó con una hija del comisionado mayor de la policía Francisco Díaz, uno de los ascendidos en el 2008 para reemplazar a uno de los cuadros afines a Granera.

Desde el 2008 hasta hoy se han registrado una serie de anomalías y faltas por apatía e inacción de parte de la policía nacional como cuando permitieron que militantes del FSLN agredieran a activistas de la coordinadora civil en el campo de la catedral de Managua. Una actuación evidentemente partidista se pudo ver en el desalojo del alcalde de Boaco, víctima del fraude electoral; e incontables actuaciones de contención y represión a activistas de oposición al gobierno, contrastantes con el dejar hacer a los militantes del FSLN; ejemplos de esto la libertad que se dejó a las turbas desenfrenadas del 2010 ante el Holiday Inn y represión a la marcha de la sociedad civil en abril del 2011.

¿Podría haber parado todo esto la jefa policial Aminta Granera? ¿Debería haber renunciado? Los analistas consideraban que su posición ha sido muy difícil y que ha hecho lo que ha podido, tratando de mantener viva la doctrina policial herencia de la revolución popular, en medio de un nido de seguidores leales al orteguismo. Aminta Granera terminó su período en septiembre del 2011 y fue mantenida en el cargo bajo orden presidencial, contraviniendo el reglamento interno de la policía nacional.


Desde entonces se han registrado nuevos casos de violaciones a derechos humanos y hasta complicidad en asesinatos por la policía nacional como es el caso de los campesinos asesinados en el Carrizo en el 2011. A un año de la masacre de esa familia campesina de El Carrizo, José de Jesús (Jersan) Herrera Zepeda, exsecretario político del FSLN en Cusmapa; Eusebio Cruz Montenegro, exfuncionario del Consejo Electoral Municipal (CEM), y el subcomisionado Elvin de Jesús López, exjefe de la Policía de la zona y tres agentes más de esta localidad, que fueron encontrados culpables y condenados a penas que no superan los tres años de cárcel, son mantenidos en una de las celdas preventivas policiales de la ciudad de Somoto.


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También se han dado casos como el de la niña violada por policías a escasos metros de la casa presidencial, el de las denuncias múltiples en Nueva Guinea, Chinandega, Chichigalpa y el más reciente, el de una reclusa violada en una cárcel de Tipitapa por dos oficiales, en el que en una cárcel una detenida le pidió permiso a un oficial para tener sexo con  otro recluso. El policía aceptó pero primero le dijo que tenía que pasar primero por él. La jefatura sólo da de baja a los oficiales involucrados, pero muy pocos están siendo procesados penalmente.

Finalmente es importante recordar un caso que guarda grandes similitudes con el ataque a #OcupaINSS: En la madrugada del 19 de Julio del 2012, los jóvenes que habían permanecido casi un mes en el llamado “campamento por la dignidad”, desde donde clamaban por la destitución de los magistrados del Poder Electoral  frente al Consejo Supremo Electoral, fueron desalojados por un grupo de personas que llegaron abordo de cuatro camiones de la Alcaldía de Managua.

Según las víctimas unos 150 hombres y mujeres llegaron abordo de cuatro camiones de la Alcaldía de Managua llevando piedras, palos y morteros. El asalto fue rápido y certero, arrancando las champas y casas de campaña que habían instalado.

“Todos andaban vestidos con uniformes de la Alcaldía”, relató una de las víctimas, quien denunció que a todos ellos les quitaron sus teléfonos celulares, cámaras de video y fotográficas, una planta eléctrica y una computadora portátil.

Contaron que varios de sus agresores llegaron desde la tarde del 18 de julio y se instalaron en los alrededores de la Plaza Benito Juárez. Los asaltantes, presuntamente miembros de la Juventud Sandinista, iban ocultos en cuatro camiones de la Alcaldía, de los que saltaron cuando pasaron por las barreras que controlaban el paso vehicular y que estaban en poder de la Policía Nacional.

Una vez que el grupo llegó hasta la plazoleta en donde permanecían atrincherados unos 20 jóvenes, la emprendieron a golpes, silletazos, con garrotes, palas y otros objetos de metal. La superioridad numérica del grupo asaltante no encontró mayor resistencia entre los protestantes que salieron huyendo rumbo al barrio Jorge Dimitrov, en donde encontraron refugio en viviendas de humildes trabajadores.

Mientras interponían la denuncia en la oficinas de la Policía Nacional, en Plaza El Sol, otro grupo de trabajadores de la Alcaldía capitalina se apostaron en la plaza Benito Juárez. Estos dijeron que llegaban a hacer obras de mantenimiento pero sólo portaban machetes y piedras. Este caso aún sigue sin respuesta por parte de la policía.

Volviendo al presente, la policía nacional, el martes 25 de junio (cuatro días después del brutal ataque a los jóvenes de #OcupaINSS y ancianos de la UNAM en el plantón) emitió el siguiente comunicado:

“En vista que algunas personas y grupos interesados han estado expresando públicamente, de forma malintencionada que actualmente se encuentran personas detenidas a causa de los sucesos ocurridos en días pasados en las inmediaciones del Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS), aclaramos e informamos que en este momento en la Policía Nacional no se encuentra ninguna persona detenida, relacionada a tales hechos. Esta posición obedece a intereses oscuros y malintencionados que de forma perversa pretenden desacreditar y deslegitimizar la labor de la Policía Nacional de Nicaragua, presentando y manipulando a través de las redes sociales y algunos de medios de comunicación, imágenes y videos de hechos que no ocurrieron en nuestro país y que tampoco fueron realizados por nuestros agentes, lo que denunciamos y condenamos públicamente”

De esta manera la policía se adelantó a cualquier denuncia calificando de “intereses oscuros y malintencionados” cualquier testimonio o evidencia de los sucesos, que además fueron desestimados como “imagenes y videos que no ocurrieron en nuestro país” haciendo referencia a una foto que publicó el diario Hoy durante la toma del edificio del INSS en la que aparecía la imagen de una anciana herida de la cabeza como si fuera de Nicaragua pero que en realidad era de Colombia. Esa única foto errada se convirtió en la evidencia de alguna especie de complot contra la policía nacional, transformando de manera automática al resto de videos, fotos, testimonios y evidencias forenses en falsedades a priori y por ende sin necesidad de ser verificadas e investigadas. En cuanto a las detenciones ilegales la justificación tácita enarbolada por la policía fue la existencia de siete policías heridos durante los incidentes, dejando entrever que el uso de la fuerza estaba más que justificado.

En el artículo anterior concluíamos que “nuestra policía nacional logró sobrevivir a tres presidentes neoliberales que intentaron convertirla en instrumento de represión social, mecanismo de persecución política, órgano de corrupción, pero parece que será un presidente del socialismo del siglo XXI que logrará lo que ellos no pudieron. Si el presidente de la república logra destruir la legalidad de la policía al convertirla en una que actúa con parcialidad, habrá matado una de las instituciones de nuestra revolución, esta sería, definitivamente, la acción más contrarrevolucionaria posible”

Ahora, ante ese cúmulo de eventos y la evidente descomposición de la policía nacional, con una Aminta Granera decorativa que desapareció durante los días de la toma y del plantón, sólo para reaparecer después, franqueada por oficiales, seleccionando que preguntas responder y no decir una sola palabra sobre la criminal actuación de sus subordinados; no nos queda mas remedio que admitir con amargura que la policía nacional ha sido destruida como institución y que no sólo no podemos confiar en que nos proteja, sino que incluso, hemos de temerle.

Todo indica pues que el vocero de la policìa, comisionado mayor Fernando Borge, tiene toda la razón con las afirmaciones expuestas en el comunicado oficial emitido el 25 de Junio: efectivamente existen intereses oscuros y malintencionados que de forma perversa pretenden desacreditar y deslegitimizar la labor de la Policía Nacional de Nicaragua; sólo que esos intereses no vienen de un grupo de chavalos y chavalas que se desconectaron de las redes sociales para conectarse a las calles, o de supuestas maniobras de una derecha invisible a la que afanosamente buscaban descubrir los policías con sus interrogatorios y torturas. No, esos intereses vienen concretamente de una casa ubicada en el parque a un costado del parque El Carmen. De ahí vienen los intereses en convertir a esta que fue nuestra policía nacional en una policía contrarrevolucionaria.
Equipo Política Mente Incorrecto
4 Julio 2013

Ver mas:

Video cámaras de seguridad gasolinera PUMA rotonda Plaza Inter madrugada del sábado 22 de Junio 2013:
http://www.youtube.com/watch?v=juN1ED5PFqc&feature=youtu.be

Video desde adentro de gasolinera PUMA rotonda Plaza Inter madrugada del sábado 22 de Junio 2013:
http://www.youtube.com/watch?v=TWvWjCEhR5A

Canal 4 Multinoticias: Policía Nacional desmiente señalamientos de la derecha corrupta (Ver Video) 
http://multinoticiastv4.com/index.php?option=com_content&view=article&id=10374%3Apolicia-nacional-desmiente-senalamientos-de-la-derecha-corrupta&catid=68%3Adepartamentales&Itemid=469

NOTIVOS-DENUNCIA JÓVENES FISCALÍA

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=e6bJ3_72sy0


Gonzalo Carrión (CENIDH) la Fiscalía debe investigar la represión

http://www.confidencial.com.ni/video/774


Juan Carlos Ampié sobre #OcupaINSS y la propaganda oficial

http://www.confidencial.com.ni/video/772


Reportaje: El balance de la protesta social de los ancianos y los jóvenes

http://www.confidencial.com.ni/video/771






domingo, 8 de julio de 2012

LA CIUDAD DE LOS MIL OJOS Y LAS MIL OREJAS



“Se entiende por Seguridad Ciudadana, para efectos de la Ley, a la acción integrada que desarrolla el Estado, con la colaboración de la ciudadanía, destinada a asegurar su convivencia pacífica, la erradicación de la violencia, y la utilización pacífica de las vías y espacios públicos. Del mismo modo, contribuir a la prevención de la comisión de delitos y faltas”

Wikipedia

De acuerdo a la versión educativa y más accesible para la población del Informe de Desarrollo Humano para América Central 2009-2010 “Abrir espacios a la seguridad ciudadana” (http://www.undp.org.ni/files/doc/1339634757_desarrollo%20humano_web.pdf presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, Centroamérica está dividida en dos subregiones, según niveles de inseguridad: por una parte la zona norte con Belice, Guatemala, El Salvador y Honduras, donde la tasa de homicidios es de 47.5 por ciento por cada 100 mil habitantes, y el sur con Nicaragua, Costa Rica y Panamá, donde es del 14.3 por ciento.

Pablo Mandeville, representante residente del PNUD en Nicaragua, explica que la seguridad ciudadana está íntimamente ligada al desarrollo humano, la misma incluye daños humanos, económicos, sociales e incluso daños políticos.

“La seguridad ciudadana es una responsabilidad compartida con la sociedad, no solo del Estado”, dice Mandeville. Añadiendo que se debe evolucionar de las acciones de “mano dura” y “mano blanda”, a una “mano inteligente”, que ataque las bases de la inseguridad principalmente con prevención.

El informe señala que la seguridad ciudadana está abordada desde tres ejes: el crimen organizado, el narcotráfico y las pandillas, pero también la corrupción y la falta de transparencia en las instituciones. Factores ligados a la problemática son el incremento de la migración, jóvenes en el desempleo, falta de acceso a la educación, condiciones difíciles en la vivienda, la violencia contra la niñez y la violencia intrafamiliar entre otros.

Nicaragua sigue mostrando estadísticas que la colocan como uno de los lugares más seguros de la región, sin embargo, desde el 2008 hasta hoy se han registrado una serie de anomalías y faltas por apatía e inacción de parte de la policía nacional. Ejemplos claros de esto el permitir que militantes del FSLN agredieran ese año a activistas de la coordinadora civil en el campo de la catedral de Managua. Una actuación evidentemente partidista se pudo ver en el desalojo del alcalde de Boaco, víctima del fraude electoral; e incontables actuaciones de contención y represión a activistas de oposición al gobierno, contrastantes con el dejar hacer a los militantes del FSLN; sino recordemos la libertad que se dejó a las turbas desenfrenadas del 2010 ante el Holiday Inn y represión a la marcha de la sociedad civil en abril del 2011.

El 9 de enero del año 2010 el presidente de la república Daniel Ortega Saavedra emitió un decreto que prorrogaba los cargos vencidos de 25 funcionarios públicos,  violentando el artículo constitucional 138, en sus numerales 7, 8 y 9, el cual dice que corresponde a la Asamblea Nacional la elección de los funcionarios de Estado de alto rango, con votación calificada, es decir con el respaldo de al menos 56 legisladores. Ese decreto, de acuerdo al jurista Oscar Castillo “viola la Constitución y rompe el principio de legalidad y contraviene una serie de funciones y competencias señaladas en la Constitución para la Asamblea Nacional”

La situación creada por el decreto 03-2010, aún vigente y un sinnúmero de otras acciones como la reforma de presupuestos de la república (decreto 78-2008 reforma presupuesto de la república 2008) que no fue aprobada por la Asamblea Nacional, ha significado un deterioro en la gobernabilidad y transparencia institucional, eso sin mencionar el manejo secreto de las cuentas del ALBA y los incontables casos de corrupción manifiesta y vínculos con el narcotráfico del magistrado de facto Roberto Rivas y demás funcionarios del Consejo Supremo Electoral.

¿Cómo nos deja esto en materia de seguridad ciudadana?

En “Palabras mágicas” documental testimonial de la directora nicaragüense-española Mercedes Moncada, queda constancia del testimonio de pandilleros que aseguran haber sido reclutados tanto por el PLC como por el FSLN para actuar en contra de manifestaciones y grupos políticos en espacios urbanos, e incluso contar con la protección de la policía. Esto ya había sido denunciado desde el 2008 por otras fuentes (http://archivo.laprensa.com.ni/archivo/2008/noviembre/20/noticias/nacionales/296024.shtml)

El mismo documental teje una mirada sobre los ciclos de eterno retorno, mostrando imágenes paralelas de violencia entre la insurrección y las agresiones políticas callejeras.

Antes de que Daniel Ortega Saavedra asumiera nuevamente la presidencia de la república, la policía nacional había echo un largo y penoso recorrido para convertirse en una de las pocas instituciones sobrevivientes de la revolución. Una institución en continuo aprendizaje que había desarrollado un exitoso trabajo con las pandillas juveniles, único en centro América, con una lucha frontal contra el narcotráfico y un reconocimiento social con el que no contaban otros poderes del estado o los partidos políticos. A partir de la llegada de Ortega al poder, una serie de retiros tempranos, promociones de allegados políticos y diversas maniobras, han convertido a la policía nacional e una policía política que ha olvidado por completo lo que marca su doctrina publicada en 1997: “La organización, funcionamiento y actuación de la Policía se basa rigurosamente en la ley. Legalidad implica el apego irrestricto al marco legal existente, la defensa y promoción del Estado de Derecho, la promoción y defensa de los derechos humanos y la actuación imparcial sin distingo de raza, sexo, credo, posición política, económica o social. La legalidad está por encima de los intereses personales de grupos particulares”

Managua es ahora la ciudad de los mil ojos y las mil orejas. Sus ciudadanos están seguros, hasta cierto punto, en la medida en que sean ciudadanos pasivos, obedientes, leales al partido o meramente apáticos. Si se quiere poner un grafitti “sospechoso” cerca de un área de seguridad (casa del presidente o poder del Estado) o hacer reunión pública o manifestación en una de las rotondas, territorio de la Juventud Sandinista y sectores sindicales afines, los guardas de la empresa Goliat (ligada a las cúpulas partidarias) policías sin uniforme, miembros de la JS o UNEN o bien policías uniformados, aparecerán en motos o vehículos, filmando, tomando fotos o incluso interpelando y apresando.

El sistema “quirúrgico” de represión del gobierno Ortega-Murillo, es lo que limita que informe como el del PNUD refleje el nivel de inseguridad política que vivimos. El uso de contra marchas y contra manifestaciones para amedrentar y bloquear a grupos de oposición han servido para maquillar la represión política, haciendo ver a la policía como “contenedora de la violencia”, aunque se sabe a todas luces que no son más que formas estéticamente más viables para sabotear cualquier síntoma de inconformidad social.

Nicaragua puede seguir siendo un país seguro desde la estadísticas de homicidios, robos, incidencia de maras o presencia de narcotráfico (este último cuestionable con casos como el del Palidejo) pero lo que no podemos obviar, es que estos indicadores no miden los homicidios políticos, si lo hicieran ya estaríamos más que reprobados.

Equipo de Política Mente Incorrecto


viernes, 13 de enero de 2012

¿CUÁNDO TERMINARÁ LA DICTADURA?



"El clientelismo es una relación diádica de carácter instrumental en la que una persona de estatus socio-económico más alto (el patrón) usa su influencia y recursos para ofrecer protección y beneficios a la persona de estatus más bajo (cliente), quien a su vez retribuye al patrón ofreciendo apoyo, asistencia y servicios personales"

Rosario Espinal
Instituto Interamericano de Derechos Humanos

Hemos afirmado que en Nicaragua existe una dictadura basados en la definición de la Real Academia Española que dice que dictadura es un “Gobierno que, bajo condiciones excepcionales, prescinde de una parte, mayor o menor, del ordenamiento jurídico para ejercer la autoridad en un país. Gobierno que en un país impone su autoridad violando la legislación anteriormente vigente” 

Hemos definido que la dictadura nació un 9 de enero del año 2010 cuando el presidente de la república Daniel Ortega Saavedra emitió un decreto que prorrogaba los cargos vencidos de 25 funcionarios públicos, prescindiendo del ordenamiento jurídico y violando la constitución vigente.

Hemos establecido que lo que tiene de malo una dictadura y esta dictadura en particular, es que lo que profundiza no es la revolución, sino el poder de la familia Ortega-Murillo, que con préstamos de Venezuela financian programas sociales con los que obtienen el apoyo de una población pobre y necesitada, mientras reprimen de manera progresiva cualquier tipo de disenso, corrompiendo a la policía nacional en el camino y truncando el camino de Nicaragua hacia un modelo de democracia cívica transparente, con una ciudadanía activa capaz de fiscalizar y participar.

Entonces, ¿cuándo terminará la dictadura?

Tenemos dos respuestas.

Digamos que existen dos dimensiones de la dictadura: la virtual relativa y la real absoluta. La virtual relativa es la que está definida por la RAE y que se identifica desde miradas externas, es decir, otros países que identifican a un tercero como una dictadura. La real absoluta es la que define la gente del propio país, que es percibida normalmente por el grupo que disiente del dictador y que sufre las consecuencias represivas de su posición política contraria.

La dictadura virtual relativa terminará pronto. En Nicaragua el acto de toma de posesión del 10 de enero ya funcionó como un reconocimiento implícito y explícito de parte de varios países del mundo, de que en Nicaragua no existe una dictadura, sino una democracia, un estado de derecho como cualquier otro.


Ahora solo falta que se restituya el respeto al ordenamiento jurídico y se deje de violar la constitución vigente. Lo primero es fácil, solo se necesita que se elijan finalmente a los nuevos magistrados para terminar con la vigencia del decreto 03-2010 y volver a respetar al poder legislativo, tomando en cuenta que la dictadura cuenta con 62 diputados de 90 no debería haber ningún inconveniente en este sentido.

“La revolución es fuente de derecho y sus posiciones son legítimas y justas más allá de lo formal y lo concreto. Si estamos en una revolución, debemos seguir… por eso la determinación del máximo órgano de este país (la constitución de Nicaragua) es injusta… la máxima legitimidad la tiene la voluntad popular

Tomás Borge 2011

Para lograr la reelección de Daniel Ortega se violó el artículo 147 de la constitución de la república de Nicaragua. Es de suponer que el dictador y su familia querrán seguir en el poder y volver a optar al cargo de la presidencia en el 2016, ¿o no?

“Yo comparto el principio de que la gente tiene el derecho de elegir a sus candidatos o no. Si el candidato representa sus intereses, lo van a elegir. Si el candidato no representa sus deseos, no lo van a elegir. Yo apoyo completamente esa posición: que la gente tiene derecho a elegir al candidato de su gusto, que estos obstáculos no deben existir para negarles ese derecho. Ahora que estamos de regreso en el gobierno, si Dios me da vida y si las condiciones lo permiten, sí, volvería a correr para presidente, y si no están presentes, entonces estaría bien actuando como Primer Ministro y luego volver a correr para Presidente… Mi madre vivió noventa y siete años. Y yo espero poder vivir el tiempo suficiente para contribuir a esta nueva etapa de desarrollo de la revolución”

Daniel Ortega Saavedra
Entrevista con David Frost

Parece que sí…

Lo lógico sería entonces reformar la constitución, no tanto para restaurar la legalidad de manera retroactiva, porque eso no se puede, sino al menos para preparar el camino hacia la reelección continua del dictador, guardando las apariencias de un sistema democrático. Por esto era tan importante “defender el voto” en el 2011; en otras palabras, el dictador debía no solo ganar las elecciones, sino ganarlas obteniendo la mayoría de diputados en la asamblea nacional, ya que la asamblea era el único poder del Estado que faltaba por controlar de manera absoluta, a como ya sucede con el judicial y el electoral

Así que la llave para terminar con la dictadura virtual relativa está en la asamblea. Pronto ya no podremos aplicar la definición de la RAE porque tendremos un gobierno que respetará el ordenamiento jurídico y dejará de violar la constitución… porque será dueño de una y reformador de la otra.

Ese es el problema con las definiciones construidas desde el lenguaje de la democracia, como es el caso de la RAE, son formalistas. Esto no es de extrañarse tomando en cuenta que el principal “defensor” de la democracia mundial actúa así:

“Durante la mayor parte del siglo XX, Estados Unidos ha apoyado a dictadores de extrema derecha violando los ideales políticos americanos”

 David Schmitz
“Esperanzas y realidades” Noam Chomsky

Y que ahora con el proyecto  de la ley SOPA (sus siglas) transita rápidamente a lo que Michel  Chossudovsky llama "dictadura democrática." Dicho proyecto autoriza a la secretaría de Justicia a incriminar cualquier página o portal en la red cuyo contenido sea considerado ilegal o peligroso por el gobierno de los Estados Unidos. De acuerdo con el texto en debate, la simple colocación  de un artículo en una  red social puede motivar la intervención de la justicia de Washington.

Así que existen las dictaduras reales o absolutas y no son invento de Nicaragua. Los poderes del Estado nicaragüense actuarán de manera legal, cumpliendo aparentemente con la separación de poderes y autonomía en sus decisiones y esto será avalado por la opinión internacional. Pero a lo interno del país, ante los ojos de aquellos y aquellas que realmente queramos ver la realidad, estará más que claro el control total del dictador.

“Ya vivimos en Nicaragua una dictadura. Ahora estamos entrando en una dictadura institucional. La instrumentalización de las instancias gubernamentales es la vía a través de la cual esa dictadura se va a instaurar en el país… si el pueblo lo permite”.

Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) , en ocasión de la inconsistente acusación lanzada, y aceptada por la Fiscalía, contra nueve mujeres de distintas organizaciones no gubernamentales, defensoras de los derechos de las mujeres. 
Diciembre de 2007

Y el pueblo lo permitió, ya estamos aquí.

Ahora, ¿Cuándo terminará?

Solo hay algo seguro en esta vida: la muerte. Todo termina, así que podemos esperar que terminen los fondos venezolanos, ya sea por la muerte de Chávez, por la crisis económica mundial, por agotamiento, por lo que sea. Y claro Daniel Ortega tampoco es inmortal y no está tan claro que logre una dinastía al estilo Corea del Norte o un relevo tipo argentino. Lamentablemente ninguno de esos eventos terminaría con la dictadura, porque mientras continúen los patrones de la cultura política criolla que tienden hacia las dictaduras y estos se conecten armónicamente con existencia de una gran masa de habitantes nicaragüenses dispuestos a no ejercer sus derechos porque no los conocen o simplemente porque se han acostumbrado durante décadas a ser clientes y no ciudadanos, debido al accionar demagógico de la derecha y la izquierda y la labor desempoderante de la Iglesia católica/evangélica y una buena parte de la cooperación internacional y organismos no gubernamentales; pues tendremos dictaduras una y otra vez , bipartidismos una y otra vez, cogobiernos pactistas una y otra vez,  caudillos mesiánicos creyentes de Dios y salvadores de Nicaragua una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez…

Las dictaduras acabarán hasta que cada uno de nosotros y nosotros nos despertemos y nos demos cuenta que podemos ser ciudadanos y ciudadanas, estar informados de lo que ocurre, participar activamente en los espacios de decisión, opinar de manera abierta y directa, criticar constructivamente, fiscalizar a nuestros gobiernos locales y nacionales, organizarnos para manifestarnos, no ser corruptos y denunciar colectivamente la corrupción, generar debates y discusiones en los barrios, en nuestras casas, hacer propuestas de acción directa realmente solidarias.

Y esto pasa por unirnos todos y todas, incluido por la población que apoya actualmente la gestión de Daniel Ortega, todos somos nicaragüenses y todos debemos convertirnos en ciudadanos y ciudadanas, solo entonces terminará la dictadura.

A trabajar.

Equipo Política Mente Incorrecto
Twitter: @polmincorrecto 

jueves, 12 de enero de 2012

¿Y QUÉ TIENE DE MALO VIVIR EN UNA DICTADURA?


Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mi,
no había nadie más que pudiera protestar.

Martin Niemoeller

Hasta ahora hemos afirmado que en Nicaragua si existe una dictadura basados en la definición de la Real Academia Española que dice que dictadura es un “Gobierno que, bajo condiciones excepcionales, prescinde de una parte, mayor o menor, del ordenamiento jurídico para ejercer la autoridad en un país. Gobierno que en un país impone su autoridad violando la legislación anteriormente vigente” 

Hemos afirmado que la dictadura nació un 9 de enero del año 2010 cuando el presidente de la república Daniel Ortega Saavedra emitió un decreto que prorrogaba los cargos vencidos de 25 funcionarios públicos, prescindiendo del ordenamiento jurídico y violando la constitución vigente.

Pero, ¿qué tiene de malo vivir en una dictadura?

Primero veamos que tan distinto es el actual gobierno de los anteriores.

¿Esto de prescindir del ordenamiento jurídico es nuevo?

El sistema judicial nicaragüense siempre ha sido partidario, eso no es nuevo y los gobiernos no siempre han actuado conforme a derecho. El mismo Enrique Bolaños Bolaños Geyer, considerado un presidente honesto, para encarcelar a Arnoldo Alemán Lacayo incurrió en una lista interminable de actos de corrupción. Sobornó a diputados para que votaran por la desaforación del ex-presidente liberal, ordenó nombrar empleados fantasmas a familiares y amigas de esos mismos diputados, entregó la Procuraduría General de la República al FSLN, etc.

Prescindir de una parte, mayor o menor, del ordenamiento jurídico para ejercer la autoridad ya se ha hecho, es el pan nuestro de cada día en Nicaragua. En mayor o menor medida los gobiernos neoliberales lo hicieron también, talvez no con tanto descaro como el gobierno de Ortega, ¿pero al final de que sirve respetar el ordenamiento jurídico si los jueces y magistrados del poder judicial son en general corruptos que van siendo comprados poco a poco por el narcotráfico?

Y no digamos ya actuar conforme a la asamblea nacional. Aún recordamos a Maximino pegando tiros en la asamblea; con esa clase de diputados no hacemos nada. Al fin y al cabo contamos con un hemiciclo compuesto por incapaces (contadas algunas excepciones) leales a sus partidos; en el caso del PLC hasta pagan para optar a ser candidatos.

Antonio Ybarra Rojas, Viceministro de la Presidencia durante la Administración de la presidenta Violeta Barrios de Chamorro, “cañoneó” a 8 diputados de 7 partidos políticos de la UNO, con dinero en efectivo hasta por cifras que iban desde 81 mil hasta 20 mil dólares. 

Alemán regalaba complementos salariales a los diputados. Los conquistaba con dinero, con privilegios y con beneficios ilegales, para que votaran inmediatamente todas las leyes que mandaba a la Asamblea. Él cabildeaba con ellos, almorzaba con ellos, bebía guaro con ellos.

Ahora ¿Es nuevo eso de violar la constitución? No hace falta responder esa, ¿no?

Pero entonces, ¿porqué no llamamos dictaduras a los gobiernos de Chamorro, Alemán y Bolaños?

Pues probablemente por que se respetaba hasta cierto punto el juego político de negociar con la asamblea nacional, aunque fuera para sobornarlos; porque se respetaba, al menos en términos generales lo que marcaba la constitución de la república. La gente también podría decir que había libertad de expresión, libre empresa y que no vieron al ejército masacrando a estudiantes o sindicalistas (aunque si vimos a la policía enfrentar a los universitarios que demandaban el 6%) ni a la policía torturando y matando presos políticos.

Al final la referencia de dictadura en Nicaragua es la dinastía Somoza y eso pone la parada un poco alta. La dictadura actual por eso se vuelve tan difícil de reconocer, ya que carece de los rasgos de violencia extrema que caracterizaron a los Somoza.

Volviendo a nuestra pregunta original ¿qué tiene de malo vivir en una dictadura? Si parece que esto de irrespetar el ordenamiento jurídico y violentar la constitución no es nuevo en Nicaragua.

Para comenzar en una dictadura ambas cosas se dan de manera continua y progresiva. Es decir, el dictador va acumulando poder constantemente y en ese proceso va disminuyendo al resto de poderes del Estado, ya sea centralizando directamente las atribuciones de los otros poderes o contando con testaferros, magistrados y diputados que como esbirros fieles votan y ejecutan acciones que representan los intereses del dictador y han sido ordenadas por él.

Pero este dictador es bueno podría decir alguien, las intenciones del señor Ortega son restituir los derechos del pueblo y continuar la revolución de la solidaridad y el cristianismo socialista con ayuda del ALBA, y las acciones del buen gobierno a través de los programas solidarios hambre cero, usura cero, amor, casas para el pueblo y otros están ahí para  demostrarlo, ¿no?

Leamos:

“Según la Encuesta Nacional de Medición del Nivel de Vida (EMNV) del año 2009, cuya base de datos finalmente fue publicada por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo, Inide, por exigencia del Banco Interamericano de Desarrollo, Bid, solo el 12.5% de la población dice haber sido beneficiaria de los programas sociales del gobierno (ver gráfico). El 87.5% de la población dice no haber sido beneficiaria.

Los programas que aquí se mencionan son, por un lado, los nuevos programas financiados sobre todo por ALBA CARUNA (“Usura cero”, “Hambre cero”, “Calles para el pueblo”, “Casas para el pueblo”, etcétera) los cuales, según la Encuesta, solo habrían beneficiado, entre todos ellos, al 3.2% de la población.

Por otro lado, la mayor parte de la cobertura (el 9.3% de la población del 12.5% que dice haber sido beneficiaria) corresponde  fundamentalmente programas tradicionales (que ya existían desde antes) y que son financiados por el Presupuesto (“Jornadas de vacunación”, “Mochila y merienda escolar”).

Los beneficiarios están altamente concentrados en las zonas urbanas (61.7%), sobre todo en Managua, y en la población catalogada como no pobre (64.9%). La menor cobertura se produce en las zonas rurales y en los pobres extremos, de los cuales solo el 10% de ellos habría sido beneficiario (los que más necesitarían apoyo de estos programas)

El 61.7% de los beneficiarios habitaban las zonas urbanas, y solo el 38.3% las zonas rurales. Sin embargo, en las zonas rurales se concentra la pobreza, no en las zonas urbanas.

Se produjo una enorme concentración de los beneficiarios en Managua, quizá por su concentración de votantes, aunque es la ciudad con menor nivel de pobreza. Las conclusiones son obvias.”

Adolfo Acevedo Vogl 
END 10 Enero 2012

Pero bueno, nadie es perfecto y podríamos esperar que en este nuevo período de gobierno de Ortega se resuelvan estos problemas de cobertura y distribución.

Obviemos por un momento que estos programas están pagados con fondos de préstamos venezolanos administrados de manera arbitraria y distribuidos con fines partidarios y con exclusión. No tomemos en cuenta que Daniel Ortega es un funcionario público y que los programas sociales no son un regalo de él o una muestra de su buena voluntad, sino parte de su trabajo como funcionario pagado por los impuestos de la nación. Pretendamos por un momento que nada de eso es relevante.

¿Qué tiene de malo vivir en una dictadura?

“Nos tiraron agua como unas cinco horas, no nos dejaron dormir (…) Pasamos el sábado exigiendo una llamada y nos dijeron que sí había derecho, pero que no había teléfono; no nos permitieron avisar a nuestra familia lo que pasaba. Después nos aislaron en otra celda y no nos permitieron ver a nadie; yo lo veo como una tortura sicológica”

Testimonio de Faustino Alonzo Torres Joven miembro integrante del Movimiento Rescate del Sandinismo sobre detención ilegal en Estelí en el 2011

Desde el 2008 hasta hoy se han registrado una serie de anomalías y faltas por apatía e inacción de parte de la policía nacional como cuando permitieron que militantes del FSLN agredieran a activistas de la coordinadora civil en el campo de la catedral de Managua. Una actuación evidentemente partidista se pudo ver en el desalojo del alcalde de Boaco, víctima del fraude electoral; e incontables actuaciones de contención y represión a activistas de oposición al gobierno, contrastantes con el dejar hacer a los militantes del FSLN; ejemplos de esto la libertad que se dejó a las turbas desenfrenadas del 2010 ante el Holiday Inn y represión a la marcha de la sociedad civil en abril del 2011; la intimidación al periodista del Confidencial Rodrigo Rodríguez, la detención ilegal y mal trato de tres jóvenes del Movimiento Rescate en Estelí, la detención ilegal de miembros de REJUDIN en Ocotal previo a las elecciones, entre otros.

El caso de los jóvenes del Rescate nos permite entender la gravedad de la situación. Timoteo Patrón y Alexander Torres, fueron detenidos el viernes 23 de septiembre a las 11:00 p.m. por realizar pintas donde fue el hospital Alejandro Dávila Bolaños llamando al voto protesta. Después de 34 horas y media de detención ilegal, los tres jóvenes miembros del Movimiento por el Rescate del Sandinismo fueron dejados en libertad.

Faustino Alonzo Torres dijo que fue apresado cuando llegó a la Policía a conocer sobre la situación de sus amigos.

De acuerdo al testimonio de Faustino los agentes policiales de Estelí que llevaron a cabo esta detención violaron el artículo 33 y 36 de la constitución política de Nicaragua, el artículo 7 de la ley de la policía nacional, artículo 14 del reglamento disciplinario de la policía y están contempladas claras vinculaciones penales en el artículo 430 y 431 de nuestro código penal. 

¿Qué tiene de malo vivir en una dictadura?

No tiene nada de malo mientras no disentas.
No tiene nada de malo mientras toleres la corrupción y seas parte de ella por acción u omisión.
No tiene nada de malo mientras creas que ser leal al dictador, a su esposa, a su familia y a su partido es ser leal a los ideales revolucionarios y la memoria de los héroes y mártires.
No tiene nada de malo mientras estés de acuerdo con la exclusión política y el sectarismo.
No tiene nada de malo mientras creas que la intención última de la oposición es destruir la revolución.
No tiene nada malo mientras creas que todas las críticas, investigaciones y denuncias publicadas en los medios de comunicación no oficialistas son mentiras y calumnias.
No tiene nada de malo mientras penses que las personas que se manifiestan públicamente en marchas y plantones son esbirros del imperio yanque o buenosparanada culitos rosados oligarcas vendepatrias que más les valdría estar trabajando en vez de obstaculizar al buen gobierno.
No tiene nada de malo mientras tu mayor interés sea recibir tu bono solidario, mantener el puesto que te regaló el partido y hacer carrera en el CPC de tu barrio.
No tiene nada malo mientras no pensés por vos mismo, por vos misma
No tiene nada malo mientras no preguntés ¿Por qué?

Pero si no es así…

Entonces vamos a ir entendiendo que si bien es cierto Nicaragua nunca ha sido un modelo de democracia cívica transparente, con una ciudadanía activa capaz de fiscalizar y participar, al menos hemos ido construyendo un camino hacia allá; camino que ahora se ve truncado por los intereses personales de una familia que está retomando los patrones de la cultura política criolla de los Martínez, los Chamorro, los Zelaya, los Somoza. Una familia que ha secuestrado al partido del Frente Sandinista y ha construido una alianza con un proyecto político llamado socialismo del siglo XXI que basa su poder en el clientelismo populista demagógico, que se aprovecha de la necesidad y la miseria de la gente cultivada por los gobiernos neoliberales que le antecedieron.

¿Qué tiene de malo vivir en una dictadura?

Nada mientras estés en el círculo del poder, de sus simpatizantes, de sus protegidos o de sus clientes…

¿Pero cuando deje de ser así?

Verás lo que tiene de malo.

Equipo de Política Mente Incorrecto
twitter: @polmincorrecto