sábado, 9 de abril de 2011

AMINTA´S

Nacionales

Aminta Granera borrada

Por: Elízabeth Romero

LA PRENSA

Managua, 08 de abril, 2011


La politización de las estructuras policiales parece ser cosa de niños para la pareja presidencial, que ha designado a Néstor Moncada Lau como la persona que da las órdenes a la jefatura policial desde la Secretaría del Frente Sandinista, que es a su vez residencia personal y Presidencia de la República.


“Nosotros tenemos órdenes del presidente de la República de plegarnos a las órdenes del señor Moncada Lau”, sostuvo un alto jefe policial que aceptó hablar bajo el anonimato. “La jefatura va a recibir las órdenes a la Secretaría (del FSLN)”, dijo el informante, visiblemente inconforme por tener que someterse a un civil con una cuestionada reputación.


“El hombre que maneja esto es un hijo de la gran puta”, sostuvo enardecido el oficial.


El alto oficial fue más allá. A su criterio, Moncada Lau también ha sido impuesto al Ejército de Nicaragua, pues es él quien establece los cambios en ambas instituciones. “No mandan ni (general Julio César) Avilés ni (primera comisionada Aminta) Granera”, sostuvo el informante.


“El que dirige las operaciones, a la vez que da las instrucciones a todos los jefes de Policía, se llama Néstor Moncada Lau. Yo recibo instrucciones de Néstor Moncada y toda la jefatura de la Policía recibe instrucciones de Néstor Moncada”, reiteró el alto cargo.


Un jefe policial que prefirió el anonimato aseguró que ayer Néstor Moncada Lau orientó por la mañana un plan para toda Managua. “Le llamamos un plan de recolección, él (Moncada) le transmite a (Róger) Ramírez y Ramírez dice: el compañero Moncada dice así, así (...) ahí está la Policía, estamos regados por todo Managua, por donde usted vaya nos va a encontrar regados”. El plan, consideró el funcionario, es “para amedrentar a la gente, este es un plan totalmente ineficiente ante la delincuencia; (es para) imponer el miedo a la gente, esa es la verdad de las cosas”


ANTECEDENTES DE NÉSTOR MONCADA LAU


Moncada Lau fue miembro de la Dirección General de la Seguridad del Estado (DGSE). El 25 de febrero del 2004 LA PRENSA publicó cómo Néstor Moncada Lau fue vinculado a William Hurtado García, el asesino del periodista Carlos José Guadamuz Portillo, hecho ocurrido el 10 de febrero de ese año.


En 1980 Moncada Lau fue mencionado de haber participado en el asesinato del entonces presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), Jorge Salazar, ocurrido en 1980. Fue sobreseído posteriormente.


Diecisiete años después, el 10 de enero de 1997, Moncada Lau fue capturado con 800 gramos de explosivo tipo TNT a bordo de un vehículo propiedad del Canal 4, junto a otro exmiembro de la Seguridad del Estado, Miguel Ángel Acuña Centeno. También se le señala de ser el autor de la colocación de bombas en las iglesias católicas.


En 1997 la Policía encontró en su casa de Villa Fontana ocho fusiles AK plegables, tres silenciadores nuevos para arma de guerra, 300 magazines y 200 tiros. Junto a Acuña fue condenado por el delito de terrorismo el 21 de enero de ese mismo año, por el Juzgado Octavo Local del Crimen.


El jueves LA PRENSA publicó la inconformidad existente en las bases policiales por la alta incidencia del partido de Gobierno en las filas policiales, que ha llegado a “acorralar” a los oficiales profesionales.


GRANERA DESESTIMA DENUNCIAS DE PARTIDARIZACIÓN


Las denuncias de partidarización de la Policía son ignoradas por Granera al ser consultada sobre el control férreo de los leales al orteguismo.


“Les dije el día de la marcha y se lo voy a repetir: los políticos tienen sus objetivos políticos y emiten sus declaraciones con base en ciertos objetivos”, fue la respuesta de la jefa policial.


Al aclararle que “son policías los que lo dicen, no son políticos”, Granera respondió: “Bueno, yo no lo sé, si a vos te lo dijeron y me lo dijeras, a mí no me lo han dicho, ni conozco que ellos lo digan ni quiénes son quienes lo dicen; si vos me decís quiénes son, podría hablar con ellos y sentir sus razones”.


“Lo que yo te puedo asegurar es que la Policía Nacional trabaja con criterios estrictamente policiales con el objetivo y la finalidad de garantizar la seguridad de unos y otros, de los ricos y los pobres, de los católicos y evangélicos, de los que están en el Gobierno y están en la oposición”, afirmó Granera.


MONCADA LAU APRUEBA A RÓGER RAMÍREZ


El funcionario policial que denunció lo que pasa en la institución también se refirió al sucesor de Granera. Aunque desde un inicio se ha especulado que el comisionado Francisco “Paquito” Díaz es uno de los posibles sucesores de Granera en septiembre próximo, por ser consuegro de Ortega, el jefe policial sostuvo que para todos el que tiene el visto bueno de Néstor Moncada Lau es Róger Ramírez.


“Ya veo al comisionado Ramírez como mi jefe. Es increíble (...). Si es que Róger Ramírez ya sabemos que es el próximo jefe de la Policía. Estamos cerrando filas porque no tenemos otra alternativa”, sostuvo el denunciante.


“Paquito no va a llegar ni a la esquina. Paquito está out (fuera). El 70 por ciento de la Policía es de Róger Ramírez, viera las concesiones que se le ha entregado a la gente que está con Róger Ramírez: casa, carro a los parientes...”, dijo el informante.


LAS CONCESIONES QUE AUTORIZAN MONCADA LAU Y RAMÍREZ


El jefe policial mencionó que para los préstamos en el Instituto de Seguridad Social y Desarrollo Humano (Issdhu) los priorizados son los avalados por Moncada Lau y Ramírez. “Desde aquí va si se les da el préstamo o no se les da el préstamo. Los tenemos catalogados como los nuestros si son de la gente de Ramírez o de Moncada, o de la línea de la Policía que es profesional”, sostuvo el mando policial.


En 2008 Ramírez fue ascendido a comisionado general junto a Mercedes Ampié y a Francisco Díaz, luego que Ortega a través de un decreto reformó el reglamento policial.


Granera también fue consultada sobre los rumores de que el presidente Daniel Ortega le habría ofrecido permanecer en el cargo.


GRANERA NO DICE SI SE VA O SE QUEDA


“No es momento de estar pensando en la sucesión, es el momento de trabajar fuertemente unidos, una institución al servicio de todos y todas las familias nicaragüenses. Nadie, ni dentro ni fuera, estamos hablando ni estamos preocupados ni pensando en esto”, afirmó Granera.


Los representantes de organismos de derechos humanos emitieron su criterio ante una posible permanencia en el cargo de Granera. La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, dijo: “Yo espero y creo que la comisionada Aminta Granera va a cumplir con la ley. Y la Ley 228 no establece otro período en el cargo”. “No me extrañaría de ninguna manera que sea cierto que el presidente Ortega le haya hecho la propuesta de permanecer, porque él precisamente ese es su objetivo, buscar cómo involucrar en la ilegalidad y en la violación de la Constitución a todo el mundo, para deslegitimar y descalificar a todo el mundo”, refirió Núñez.


“Vemos una Policía dividida, y eso lo pudimos observar en la marcha del 2 de abril, cuando vos te encontrabas con gente indecisa buscando cómo no ser violenta y en cambio te encontrabas con otras actitudes completamente infranqueables”, manifestó Núñez, quien recordó que una Policía dividida debilita la seguridad ciudadana.


Para el representante de la Asociación Nicaragüense de Derechos Humanos, Roberto Petray, “no sería recomendable un nuevo período (de Granera) en estas circunstancias, porque lo que se ha venido viendo es que se ha politizado la Policía”.


El secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, consideró que sería “un grave error” de Granera aceptar quedarse en el cargo. Sobre todo cuando Ortega “ha venido violentando sistemáticamente no solo la Constitución, sino la Ley de la Policía Nacional, con el objetivo de debilitar la institucionalidad y el profesionalismo”.


Carmona recordó que la Constitución establece que tanto Policía como Ejército no pueden desarrollar actividades partidarias.

viernes, 8 de abril de 2011

NOSOTROS LOS OLIGARCAS USTEDES EL PUEBLO… NOSOTROS EL PUEBLO USTEDES LOS OLIGARCAS


El Equipo de Política Mente Incorrecto

“Los jóvenes Sandinistas asumieron el reto con entusiasmo, se prepararon, se aplastaron, se entrenaron para mostrar el músculo político-ideológico de un relevo cada día mas beligerante, cada día mas combativo y dispuesto al sacrificio por su proyecto social de futuro, en mi barrio los jóvenes no durmieron, cantaron, se afinaron para las torres humanas, intercambiaron camisetas alusivas a la Paz, al Amor, a la tolerancia, entrenaron a quien los representaría en el festival con un reggaeton con una canción sugestiva "Derecha… chúpate el bolis", les pedí la letra, se negaron es inédita y secreta –me dijeron- es un homenaje a las marchas culitos rosados –agregaron– se rieron a coro”

Freddy Antonio Narváez

Crónica de otra victoria 3 abril de 2011

http://www.radiolaprimerisima.com

Alex Hardlicka, un antropólogo norteamericano, propuso la teoría de unos cazadores y recolectores venidos de Asia cruzaron hacia América a través del puente terrestre de Beringia. En diferentes oleadas migratorias habrían ido poblando el continente de norte a sur. La primera oleada habría ocurrido hará unos 40,000 años y la última hace unos 12, 000.

Como evidencia para su teoría Hardlicka hizo referencia a las similitudes entre asiáticos y aborígenes americanos. Entres los rasgos comunes identificó los cabellos gruesos y negros, los pómulos grandes y salientes, ojos negros y castaños y que los recién nacidos americanos muestran una mancha oscura a la altura del sacro, que tiene el nombre de mancha mogólica.

La mancha mongólica es una lesión en la piel de color azulado, verdoso o gris. Aparece en el 90% de las personas de raza oriental, indios o de raza negra. En los caucásicos solo aparece en un 1% a 5% de las veces.

Es una acumulación de melanocitos que están ubicados dentro de la dermis. Muchas culturas orientales creían que surgía cuando el alma no quería reencarnarse en ese bebé, y espíritus superiores daban una patada para empujarlo a la Tierra, imprimiéndole un "moretón".

Esta mancha natural, que normalmente desaparece totalmente a los dos años de vida del bebé, en otro tiempo jugó un papel muy importante en nuestra historia, al punto de diferenciar a una persona de “sangre pura” de una de “sangre impura”

En la España de la reconquista los matrimonios mixtos entre nobleza española y musulmanes y judíos eran muy frecuentes. Llegado el siglo XVI se empezaron a exigir pruebas de sangre para acceder a los cargos civiles, eclesiásticos y militares. La Inquisición podía incluso anular licencias matrimoniales si el origen de las familias era dudoso.

El principio de la pureza de sangre fue traído al nuevo mundo por los conquistadores, las autoridades coloniales y el clero. En la sociedad colonial el principio de pureza de sangre funcionó para diferenciar tanto a los que se sospechaba de ser judíos o criptojudíos de los cristianos viejos e indios, como a los esclavos negros, sus descendientes y los mestizos.

La sociedad colonial en Hispanoamérica estuvo tan rígidamente estratificada que los mismos españoles admitieron que existía un régimen de castas, parecido al de la india, pero basado en el color de la piel (pigmentocracia) y lugar de nacimiento. En la cúspide de la pirámide estaban los españoles peninsulares, nacidos en el viejo continente, ellos ocupaban los cargos más altos e importantes; luego seguían los españoles criollos, nacidos en suelo americano, que eran considerados inferiores a los peninsulares debido a la creencia de la época de que el clima tropical y húmedo corrompía al ser humano haciéndolo menos inteligente y haragán. Luego seguían los caciques indígenas y nobleza autóctona (que habían sido convertidos en colaboradores) después los mestizos. En la base de la pirámide estaban los descendientes de los esclavos negros mezclados con las otras razas: mulatos, cuarterones, zambos y negros libertos.

Los peninsulares ejercían la mayoría de los altos puestos políticos, económicos, judiciales y eclesiásticos. Las demás posiciones de importancia las compartían con los criollos. Los cargos inferiores y la mayoría de los oficios los ocupaban los mestizos. Esta injusta división del trabajo así como su obvia consecuencia económica produjeron, como es de suponerse, fuerte tensión y resentimiento, y finalmente contribuyeron al estallido de la lucha por la independencia.

En América desde la conquista, raza y clase fueron fusionadas La doctrina de la limpieza de sangre sirvió para afianzar la jerarquía social colonial. Cuando los amerindios fueron reconocidos como vasallos por la Corona española, se les denominó gentiles y se les reconoció poseer sangre pura; por otro lado, la sangre de los esclavos africanos se consideraba contaminada por sus orígenes bárbaros en Guinea. Esta misma “impureza de la sangre” fue atribuida a los mestizos americanos.

Los mestizos en principio nacieron como resultado de las masivas violaciones a las mujeres indígenas Luego los mestizos ilegítimos crecieron en número conforme aumentaba la llegada de los españoles de las clases bajas, quienes fácilmente se casaban con las indias y mestizas y contribuían a poblar el Nuevo Mundo con mestizos. Estos a fines del período colonial llegaron a constituir el grupo más numeroso de la pirámide social (en algunos países)

Los mestizos no pertenecían al grupo de vencedores ni vencidos, estaban fuera del orden legal que existía a partir del siglo XVI. Se diferenciaban claramente de los indígenas porque no se agrupaban en comunidades, no tenían bienes colectivos, y pocas veces tenían tierra para sembrar. Esto generaba que no tuvieran obligaciones ante las autoridades locales.

Los mestizos, también llamados ladinos, no querían ser confundidos con los mulatos y querían integrarse al grupo de los españoles. También rechazaban la etnia indígena materna que consideraban inferior y despreciable por su condición de vencidos.

En la América española someterse a un examen de pureza de sangre permitía garantizar el derecho de los hijos a heredar las encomiendas, obtener el acceso a determinados cargos públicos y religiosos, y el acceso a oportunidades de matrimonios ventajosos

Se fueron creando nuevos términos para aplicar a las “nuevas categorías de gentes” para intentar ordenar la sociedad colonial, se hablaba entonces de mestizo, zambo, zambo prieto, mulato, morisco, albino, castizo, salta atrás o saltapatras, coyote, harnizo, chamizo, lobo, gilvaro y demás. El número cada vez mayor de individuos “mezclados” presentaban a la corona una amenaza constante porque su ilegitimidad hacía su ascendencia peligrosamente dudosa. Por ello en 1768, el rey Carlos III ordenó a la Audiencia de Lima prohibir el acceso a la carrera de leyes a los que no pudieran demostrar su legitimidad y pureza de sangre, en vista del “daño pernicioso ocasionado a la República y al buen gobierno por la multitud de juristas de oscuro nacimiento y mala educación que abundaba en aquel Reino … y para remediar el daño que es tan nocivo al público como vergonzoso para todos aquellos que no están marcados por la mancha infame del vil nacimiento de los zambos, mulatos y otras castas, con quien los hombres de mediana condición se avergüenzan de tener relaciones”

En 1772 un magistrado del Consejo de Indias solicitó al rey que ordenase a los párrocos locales “que no dispensen ni ordenen a los expósitos, que por su aspecto y señales bien conocidas denoten ser mulatos u otras castas igualmente indecorosas para la jerarquía eclesiástica...”. El Rey accedió y prohibió a los expósitos que fueran ordenados sacerdotes en las Indias excepto en circunstancias muy especiales.

La mancha de la que se hablaba, que era una de las “señales bien conocidas” era la mancha mongólica. También le llamaron “la medalla” y aún hoy en algunos lugares es considerado un estigma. La nalga de un bebé colonial podía servir de evidencia para la constatación de su pureza de sangre, de ahí la importancia de poseer una nalga blanca, sin mancha; una indicaba la descendencia directa de los españoles caucásicos, la otra la vinculación con razas tenidas como inferiores (parte de la doctrina que justificaba la conquista) o peor aún, la mezcla de razas.

Esta diferenciación y sistema de jerarquía de clase-raza tuvo su transformación estética después de la independencia de Centroamérica. Se terminaron las pruebas de sangre pura y las leyes de discriminación racial se fueron reformando; sin embargo el racismo, la pigmentocracia y la estratificación social clasista se mantuvieron tal cual.

Cuando Nicaragua se convirtió en República independiente, los criollos ocuparon los espacios de poder. Esto dio cabida a dos patrias: la criolla-mestiza y la indígena-negra. Se fundó entonces un Estado Legal pero ilegitimo.

Los mestizos, que eran la mayor parte de la población, no ocuparon inmediatamente puestos de poder, pero poco a poco fueron accediendo a ellos; ejemplo de ello fue el primer presidente de la república Frutos Chamorro, hijo de una indígena guatemalteca y un nicaragüense.

La influencia de la antigua institución colonial de la encomienda, la organización en castas y la segregación de los indígenas a barrios y pueblos se convirtió en una barrera infranqueable para los criollos que influenciados por el pensamiento de los ilustracionistas europeos, pretendían construir una identidad nacional y regional. Se generó una contradicción fundamental entre las clases dominantes, que aspiraban a fundar un estado nación centroamericano y el pueblo campesino, indígena y negro cuyo imaginario y vida cotidiana era de carácter localista. Esto dio lugar al nacimiento de dos culturas políticas distintas, una brecha entre estos grupos que hasta hoy perdura.

Los grupos dominantes de la Nicaragua republicana se encontraban distribuidos entre Granada y León. Las principales ciudades construidas por los españoles y entre las cuales se distribuyó la mayor cantidad de encomiendas entre los conquistadores.

Estas ciudades, con poca comunicación entre sí, desarrollaron su vida económica en forma autónoma, con un comercio independiente a través de sus puertos; y fieles a la herencia de la encomienda, tenían un control político sobre las regiones rurales de cuya agricultura eran dueñas. Se creó entonces una división rural y política. Se contaba con dos ciudades que servían de sustitutos de un Estado nacional. Pelearon entre ellas durante años, siendo Granada la cuna de los hacendados que estaban en contra de la independencia (para mantener viva la institución de la encomienda y sus versiones posteriores) y León la cuna liberal que buscaba la independencia para tener más oportunidades de negocios con la exportación e importación de bienes.

En aquel entonces las únicas tierras cultivadas eran las del Pacífico. Lugar original de los asentamientos coloniales, albergaban la mayoría de la población mestiza pobre que ofrecía su mano de obra en las haciendas de añil y de cacao, productos de la colonia que siguieron siendo en la república la base de la economía nicaragüense, junto con la explotación ganadera.

Fueron entonces Granada y León la cuna de las primeras oligarquías. Con los años se le sumaron oligarquías de Matagalpa y Jinotega con el café y la de Managua con fábricas y poder militar. La oligarquía es el gobierno de unos pocos, modelo heredado de la conquista donde unos pocos conquistadores redujeron a miles de indígenas a fuerza y sangre.

La oligarquía ha gobernado desde entonces a Nicaragua entre pugnas de poder y guerras internas. Un aventurero norteamericano, llamado William Walker en el siglo XIX los obligó a unirse, dando paso a eventos históricos que le sirvieron años después al dictador y oligarca liberal José Santos Zelaya, a inventar el mito de la guerra nacional como fundamento de la “identidad nacional”. Este último, debido a su intento de establecer relaciones comerciales con Europa, más allá del área de influencia norteamericana, fue derrocado por el imperio yanqui con ayuda de nicaragüenses, inaugurándose un período de intervención norteamericana que continuaría hasta la llegada de Sandino.

El injerecismo de Estados Unidos y la complicidad de nicaragüenses dio canida a otro elemento importante en la hegemonía oligarca: el arbitrio de potencias extranjeras.

Con el correr del tiempo, la diferencia entre criollos y mestizos se hizo difusa, hasta que prácticamente desapareció. Quedó la cultura política de la clase dominante y grupos familiares de apellidos reconocidos a lo largo de la historia como los Chamorro, los Sacasa y los Lacayo. Perduró también la exclusión política y económica de la patria indígena-negra, cuya integración solo se dio a un nivel carnavalesco en el folklore y el día de la raza.

En 1979 una revolución popular derrocó la dictadura dinástica de los Somoza. Este evento histórico dejó al descubierto las diferencias de clase y la existencia de varias patrias. Marcó una división entre la oligarquía identificada con Europa y Estados Unidos y el pueblo, compuesto por obreros y campesinos, los mismos que siempre habían ofrecido su mano de obra barata en los territorios del Pacífico. Una nueva potencia pasó a jugar el papel de Estados Unidos: la Unión soviética. Pero la revolución no fue necesariamente apoyada por la patria indígena-negra. Los mayagnas tienen una historia diferente en la que la figura de Sandino y los sandinistas fueron fuente de dolor y sufrimiento colectivo; los indígenas Jinotega fueron expulsados de sus territorios ancestrales para dar paso al “progreso” de la presa de Apanás; los miskitos se alzaron en armas y formaron Yatama, aún en pie de lucha, aunque dividida e infiltrada por los vicios del poder y el clientelismo. Nuevamente el Estado, refundado después de 1979, fue legal pero no legítimo.

Después de la revolución Nicaragua siguió conformada en clases. Debajo del discurso de solidaridad e igualdad social existía una clase de funcionarios con privilegios y poder. Estaba el pueblo organizado en cooperativas, sindicatos y CDS y los indígenas en sus territorios, esperando la restitución de sus derechos ancestrales. Y claro, estaba la oligarquía, una parte en Miami, esperando retornar y otra parte en Nicaragua, haciendo negocios con la nueva oligarquía: la de los nueve comandantes.

Una década después el poder volvió a la oligarquía antigua a través de la viuda de un Chamorro. Se desecharon las palabras de compañero y camarada que había permitido aparentar que las barreras de clase se habían destruido y se adoptó con beligerancia la doctrina y modelo económico neoliberal que rápidamente aumentó las brechas de clase. Así mismo Nicaragua volvió al redil de Estados Unidos y su injerencia se llevó a cabo de manera más “políticamente correcta” a través de regulación económica impuesta por los préstamos del Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo.

La recién creada oligarquía de la cúpula sandinista tomó su nuevo papel histórico usando el tesoro nacional robado al erario de la república, la llamada piñata, para afianzarse como competidores de la oligarquía, manteniendo sus redes de influencia en sindicatos y cooperativas para poder así gobernar desde abajo.

El viejo patrón de luchas por la hegemonía política’-económica, antes definidas geográficamente por León y Granada, renació en la forma de pugnas entre la oligarquía de apellido y la nueva oligarquía de la revolución. Las antiguas guerras civiles fueron sustituidas por asonadas y enfrentamientos entre antimotines y turbas sindicales. La Nicaragua pos revolución se volvió a estabilizar gracias a un pacto de la cúpula sandinista con el gobierno Barrios, el llamado pacto de transición, en el que se acordó entre otras cosas la distribución del poder a través de las magistraturas del Consejo Supremo Electoral y Consejo Supremo de Justicia. Este arreglo se profundizó aún más con varios pactos sucesivos entre los dos nuevos oligarcas del país: Arnoldo Alemán y Daniel Ortega Saavedra. Ambos se entronizaron en sus respectivos partidos políticos como instrumentos de poder y tomaron la decisión de distribuirse el país de manera permanente, manteniendo el juego de la democracia electoral como mecanismo de legitimización internacional.

El papel de las potencias extranjeras en la política nacional volvió a repetirse a través de la afiliación a la Alternativa Bolivariana de los Pueblos, convirtiendo a Nicaragua en un área de influencia de las políticas del presidente Hugo Chávez, con una inversión de 20 millones de dólares en prestamos para financiar las campañas y políticas populistas del FSLN. Nicaragua vuelve a ser sujeto del injerencismo.

Irónicamente el partido de gobierno llama oligarcas a los que se le oponen y la memoria ancestral de la mancha mongólica reaparece en la voz de la juventud sandinista que llama a “culitos rosados” a los jóvenes que se manifiestan contra el verticalismo represivo y el afán reeleccionista (muy propio de la oligarquía) del presidente de la república. El partido de gobierno usa y azuza antiguos rencores inconscientes, producto de la discriminación del mestizo por parte del criollo, tristemente es parte de un juego de poder más antiguo que todos los actores políticos actuales.

La oligarquía sigue gobernando Nicaragua, el sistema de clases sigue existiendo, la injerencia de potencias extranjeras también y si nos guiamos por el irrespeto a los derechos indígenas, la intromisión de colonos mestizos a tierras indígenas a la vista y paciencia del Estado y la usurpación de territorio a la RAAS, también podemos afirmar que la pigmentocracia y racismo siguen vivos también.

El Equipo de Política Mente Incorrecto

http://pmincorrecto.blogspot.com/

ESCRITO EN PIEDRA


8 de abril del 2011

UN PROCESO ELECTORAL TODO DE FACTO

CSE de facto admite candidatura de facto

Por Matilde Córdoba | Nacionales

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Los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), quienes inconstitucionalmente conducen ese Poder del Estado, escribieron “en piedra” según ellos, la ilegal candidatura del presidente Daniel Ortega, para participar en la actual contienda electoral, pese a que la Constitución Política se lo prohíbe.

Un desafiante Roberto Rivas habló ayer por la mañana ante los medios de comunicación oficialistas, y leyó el acuerdo del tribunal electoral que manda a publicar en el Diario Oficial, La Gaceta, la candidatura de Ortega y de su compañero de fórmula, el general en retiro Omar Halleslevens.

El “Síndrome” Internacional

"Este acuerdo está escrito en piedra, surte efecto (desde hoy) y ya no hay marcha atrás", enfatizó Rivas, quien insistió en que en materia electoral no hay “ulteriores recursos”, y que cualquier otro recurso tramitado en organismos extranjeros sería una “intervención en los asuntos internos de Nicaragua”.

La lista “definitiva” de candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de la República será publicada en La Gaceta, dijo Rivas, tal como lo establece la Ley Electoral.

Así es que el 6 de noviembre próximo, la ciudadanía podrá escoger entre 5 alianzas políticas y un partido. Arnoldo Alemán y el diputado Francisco Aguirre, son la fórmula del Partido Liberal Constitucionalista (PLC); Miguel Ángel García y Elizabeth Dávila, de la Alianza por la República (APRE); Fabio Gadea y el disidente sandinista Edmundo Jarquín, por una coalición que encabeza el Partido Liberal Independiente (PLI), y Enrique Quiñónez y la diputada ante el Parlacén, Diana Urbina, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).

Este CSE no dio lugar a las impugnaciones de los partidos políticos contendientes, pues argumentó el cuestionado magistrado, que unos presentaron los recursos de impugnación extemporáneamente y a otros no les “asiste” la Ley.

La Alianza Partido Liberal Independiente (PLI), el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) impugnaron la candidatura de Ortega por considerarla violatoria a la

Constitución

El artículo 147 de la Constitución Política prohíbe la reelección presidencial continua y por más de dos períodos.

“El Consejo ha sido muy apegado a derecho y ha cumplido siempre con las sentencias de la Corte. Aquí no se puede inhabilitar a un candidato mientras no haya una sentencia firme”, agregó Rivas, refiriéndose a Arnoldo Alemán, a quien el Movimiento contra la Reelección y el Pacto, pretendía impugnar el miércoles por considerarlo “valetudinario” y por haber sido acusado de robarle al Estado mientras fue presidente.

Las trampas en el calendario electoral

Rivas aseguró que el calendario electoral “fue debidamente consultado”, y que “establece los tiempos y fechas en las que se deben introducir los recursos”.

El calendario electoral, sin embargo, tiene varias trampas. Según la Ley Electoral, cuando finalice el período de inscripción de candidatos a Presidente y Vicepresidente, el CSE debe publicar la lista de candidatos en los principales medios de comunicación escritos, con el fin de que los partidos políticos puedan impugnarlos en los tres primeros días.

El lapso de inscripción concluyó el 18, pero el calendario electoral estipula que las fechas de impugnaciones eran del 31 de marzo al 4 de abril. Para mayor confusión, el CSE mandó a publicar la lista de candidatos en La Gaceta, justo el 18 de marzo, cuando se inscribió Ortega.

El artículo 85 de la Ley Electoral establece que “una vez transcurrido el término y no se interpusiese recurso alguno o habiéndose interpuesto fuere resuelto, el Consejo Supremo Electoral mandará a publicar la lista definitiva de candidatos en La Gaceta, Diario Oficial, y en diarios de circulación nacional”.

martes, 5 de abril de 2011

CONSEJOS DE RODRI: PARA LLAMAR LA ATENCION DE NUESTRA POLICIA NACIONAL






3 de abril del 2011

VISITA A OFICIALES HERIDOS Y ASEGURA QUE EVITÓ “UN BAÑO DE SANGRE”

Las razones de Aminta

Por Jasmina Escobar Sandino | Nacionales

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El cerco policial que le obstruyó el paso a los miembros de la Sociedad Civil que pretendían marchar ayer hacia las inmediaciones del Consejo Supremo Electoral, CSE, no fue una forma de restricción, en cambio, esa actuación se debió a un “criterio estrictamente policial”, para evitar un “derramamiento de sangre”, según declaró la jefa de esta institución, primera comisionada Aminta Granera.


A pesar de que los enfrentamientos entre los manifestantes en contra de la reelección y la Policía dejaron a 18 agentes hospitalizados, Granera calificó como “extraordinario”, el desempeño que tuvo la entidad que ella representa..

Dentro de los oficiales afectados están 13 mujeres y cinco varones, los que presentan traumas craneoencefálicos, problemas en sus extremidades y en el tórax. Del total de lesionados, dos son los más graves y se encuentran en Cuidados Intensivos del hospital “Carlos Roberto Huembes”, a uno le dieron una pedrada y al otro le explotó un mortero al lado del oído.

Se evitó un baño de sangre, afirma


En una visita que realizó Granera a los agentes heridos, comunicó que “hemos hecho un trabajo extraordinario para evitar un derramamiento de sangre. Los heridos son los compañeros policías, en cualquier país del mundo, y con cualquier otra Policía, aquí hubiese habido un baño de sangre la tarde de hoy (ayer). Había ánimos bastante caldeados, había violencia, se rompieron dos bardas, la última barda de la Policía, era con cordón humano”.

“No fue restricción. Si nosotros dejábamos acercar a la otra marcha más de cien metros, era una irresponsabilidad de nuestra parte. A cien metros teníamos a los manifestantes de la otra marcha, y si hubiese habido un encuentro, no podríamos decir lo que hubiese sucedido”, insistió la jefa de la Policía.


De igual manera, comentó que “los que marchan tienen objetivo político, van a dar sus declaraciones desde el punto de vista político. Nosotros los policías tenemos objetivos que son de seguridad, tenemos la responsabilidad de garantizar la seguridad, yo creo que nuestro pueblo capta, entiende el esfuerzo enorme que hace esta Policía para garantizar esa seguridad”.

El meollo del asunto


Se cuestionó a la primera comisionada acerca del por qué se permitió que las dos actividades ocurrieran el mismo día y hora; y su respuesta no fue nada convincente, aunque para los organizadores de la marcha contra la reelección es obvio que todas esas órdenes, maniobras y mentiras partieron de Daniel Ortega.

En cuanto a las agresiones de la Policía a la diputada Mónica Baltodano y otros miembros del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, Granera expresó que aún no había visto las imágenes de lo ocurrido, por lo tanto no podía afirmar nada al respecto.

lunes, 4 de abril de 2011

NUESTRA POLICIA NACIONAL


Por El Equipo del Proyecto de Política Mente Incorrecto


La revolución popular de 1979 dejó a Nicaragua al menos cuatro grandes resultados: el derrocamiento de un sistema dictatorial sangriento, la implementación de un magno proceso de alfabetización y dos instituciones fundamentales, un ejército y una policía con valores cívicos


La historia de la Policía Nacional es relativamente corta debido a que es una organización novedosa en la vida de la república de Nicaragua. Esta es la primera organización policial del país, antes de 1979 la Guardia Nacional (GN) hacía las veces de policía, a su vez la GN era la herencia del cuerpo armado que el general conservador Emiliano Chamorro y los marines norteamericanos llamaron la Constabularia, en 1926.


La GN resguardaba las fronteras, espiaba a la oposición de Somoza para eliminarlos, funcionaba como Policía de Tránsito para darle la coima a los coroneles. Era oficina de Migración, investigaba los delitos comunes. Contaba con una oficina “antinarcóticos” mientras sus generales tenían las más grandes plantaciones de marihuana en la zona de Sébaco y Waslala. Controlaba la prensa con una Oficina de Radio y Televisión, que censuraba previamente los contenidos de todos los medios de comunicación.


La Policía Nacional de Nicaragua nace con la revolución en 1979. El Gobierno de Reconstrucción Nacional el 22 de agosto de ese año declara disuelta la Guardia Nacional, la Oficina de Seguridad Nacional y el Servicio de Inteligencia Militar, y las leyes del país.


La policía nace el cinco de septiembre 1979, con el nombre de Policía Sandinista, pero hasta 1980 con el Decreto 559, se crea la “Ley de Funciones Jurisdiccionales de la Policía Sandinista”.


Entre 1982 a 1988 se priorizó la defensa militar debido al conflicto armado que existía con la resistencia. Se formaron fuerzas operativas/administrativas en apoyo a las tropas del Ministerio del Interior. En ese entonces la organización policial era una fuerza bastante militarizada, sus cuadros rotaban en todas las especialidades del Ministerio del Interior (hoy Ministerio de Gobernación) que eran la Seguridad del Estado, el Sistema Penitenciario y la Dirección de Migración


Entre 1989 y 1992 se cambia el uniforme y se asume el nombre de Policía Nacional. El Decreto Ejecutivo 45-92 definió la función, organización y carrera Policial. En 1992, la Ley 144, Ley de Funciones de la Policía Nacional en materia de Auxilio Judicial, fija nuevas funciones a la Institución.


La Unión Nacional Opositora (UNO) que ganó las elecciones en 1990, tenía previsto como parte de su plan de gobierno la liquidación del Ejército Popular Sandinista y la transformación radical de la Policía Sandinista, lo que requería eliminar cuadros intermedios, medios y de dirección de ambos cuerpos armados, debido a su afiliación con el FSLN. Cuando Violeta Barrios asume la primera magistratura del país, el control sobre la organización social y la barrida de mandos para transformar la organización se convirtió en una prioridad, esto con el apoyo del presidente de Estados Unidos George Bush padre.


El gobierno de Barrios y la injerencia del gobierno de Bush era posible debido a que ambas organizaciones, tanto la militar como la policial carecían de leyes propias que las regularan. El plan era erradicar toda la plana mayor de la policía, contando luego con la asesoría del gobierno español de Felipe González y la guardia civil española para transformar la policía. Uniéndose a este plan estaba Arnoldo Alemán, entonces alcalde de Managua, con la idea de formar una policía municipal. Esto puso en alerta al FSLN, que temía el uso político para la persecución de militantes sandinistas por parte de esta nueva fuerza de orden público propuesta por Alemán.


En 1992, el ministro de la presidencia Antonio Lacayo (actual director ejecutivo del Centro Empresarial Pellas) volvió de un viaje a Washington con la misión de despedir al jefe de la policía René Vivas. Esto era una manera de responder a las exigencias de parte del gobierno norteamericano de ir eliminando a los cabecillas del ejército y la policía para destrabar los 100 millones de dólares en créditos y donativos que constituían la cantidad anual prometida de desembolsos de Estados Unidos para Nicaragua por diez años, como premio a la renuncia pública de la presidenta Barrios a la indemnización que la Haya había fijado en 17 mil millones de dólares por el financiamiento y asesoría brindada por Reagan a la resistencia.


La policía se opuso a estos despidos y finalmente, para evitar futuras injerencias por parte del gobierno norteamericano, se condicionó la salida de René Vivas con la formulación de una ley que regulara la institución policial. Se aprovechó que en aquel momento la constitución permitía al ejecutivo aprobar leyes, fue así como nació la Ley Orgánica de la Policía Nacional.


La ley permitió definir la organización, funcionamiento y campo de actuación policial. Así como la posibilidad de tener una identidad propia, de naturaleza civil y de carácter apartidista.


La doctrina policial publicada en 1997 define los valores de Patriotismo, Legalidad, Humanismo, Profesionalismo, Integridad, Servicio a la comunidad, Espíritu de cuerpo, Carácter preventivo y Enfoque de género.


La legalidad se define en la doctrina como “La organización, funcionamiento y actuación de la Policía se basa rigurosamente en la ley. Legalidad implica el apego irrestricto al marco legal existente, la defensa y promoción del Estado de Derecho, la promoción y defensa de los derechos humanos y la actuación imparcial sin distingo de raza, sexo, credo, posición política, económica o social. La legalidad está por encima de los intereses personales de grupos particulares”


A finales de los 90 la Policía Nacional buscó modernización y desarrollo y con el apoyo del Reino de Suecia se puso en marcha el Proyecto de Modernización, Desarrollo y Capacitación de la Academia de Policía y la Policía Nacional de Nicaragua.


La historia posterior de la policía nacional ha tenido sus altos y bajos como en el 2003 cuando las declaraciones (en parte exageradas por los medios) del entonces jefe de la policía Edwin Cordero, de que efectivamente en ocasiones se había pagado con droga a informantes, dejando al descubierto prácticas que fomentaban la corrupción. En el 2006 el entrenamiento de los policías mostró su debilidad cuando un campesino asesinó en Juigalpa a un capitán e hirió a otros dos policías que intentaban desarmarlo; ese mismo año el conductor privado del jefe de la Policía de Managua, Comisionado Mayor Carlos Bendaña, apareció vinculado al asesinato de Jerónimo Polanco, dueño de centros nocturnos de Managua y gran amuigo de la policía que hacía donaciones a la institución.


Por momentos parecía que nuestra policía estaba entrando en un sistema de descomposición bajo la influencia y embate del narcotráfico y las tendencias neoliberales, sin embargo, la policía se sostuvo, manteniendose en el puesto de la policía más eficiente y menos corrupta de Centroamérica; se generó también un combate de frente a la narcoactividad, particularmente bajo el mando de una nueva jefa policial: Aminta Granera.


En el año 2006 Aminta Granera se disputó el puesto de jefa de la polcicía con Ana Julia Guido, que era la preferida entre los oficiales más antiguos por vínculos de lealtad política e institucional. De Granera se decía que no era del pueblo por ser hija de una familia leonesa de alta posición social, a pesar de haberse destacado en la lucha contra Somoza y haber ejercido la jefatura de distintas especialidades de la Policía; también se decía que tendía a actuar de manera excesivamente individualista.


Finalmente el presidente Enrique Bolaños nombró a Granera y la policía mantuvo su lucha por mantenerse en el camino fiel a sus valores y principios, hasta que llegó el año 2007.


Antes de que Daniel Ortega Saavedra asumiera nuevamente la presidencia de la república, la policía nacional había echo un largo y penoso recorrido para convertirse en una de las pocas instituciones sobrevivientes de la revolución. Una institución en continuo aprendizaje que había desarrollado un exitoso trabajo con las pandillas juveniles, único en centro América, con una lucha frontal contra el narcotráfico y un reconocimiento social con el que no contaban otros poderes del estado o los partidos políticos.


El 5 de septiembre de 2008, la primera dama Rosario Murillo leyó en la celebración del 29 Aniversario de la Policía Nacional un decreto presidencial en el que se definía el ascenso como comisionados generales a tres oficiales que se suponía eran leales a Ortega, a la vez que se enviaba a retiro a seis comisionados que gozaban de la confianza de Granera.


Uno de los retirados era el ex jefe de la desaparecida Unidad Anticorrupción, eliminada por órdenes del presidente Daniel Ortega. Ninguno de los retirados estaba en la edad de jubilación, no habían agotado su segundo período en el cargo y todos contaban con buenas referencias

De manera extra oficial se supo que el presidente Daniel Ortega tuvo “razones políticas” para ordenar el retiro de estos oficiales superiores, ya que todos ellos pertenecían al círculo de confianza de la primera comisionada Aminta Granera, quien hasta se dice pensó en la posibilidad de renunciar.


En el año 2008 el presidente Daniel Ortega hizo las siguientes declaraciones en un acto público en el que se encontraban los jefes de la policía y el ejército:


“Esta es una Policía y un Ejército que surgieron de una revolución, con una gran mística, pero en estos 16 años de neoliberalismo, de capitalismo salvaje como llamaba Su Santidad Juan Pablo II ha venido la descomposición por todos lados, tenemos que admitirlo y hemos visto cómo Aminta al frente de la Policía ha sancionado y expulsado a los hermanos policías”.


“Independientemente de sus valores como revolucionarios que tenían, sus valores como luchadores, empezaron a caer en las garras de la descomposición del capitalismo salvaje, como decía Juan Pablo, y entonces los ha tenido que sancionar y expulsar, ha tenido que depurar a la Policía”.


“Pero ahora vienen estos muchachos y muchachas jóvenes que vienen con esta promoción y vienen totalmente limpios, como los muchachos y muchachas del Ejército, que son los que más tenemos que cuidar para que no se nos vayan a descomponer y que tengamos una mayor garantía de seguridad ciudadana”.


En el 2009 la jefa del personal policial Elizabeth Rodríguez y Mercedes Ampie jefa nacional de la comisaría de la mujer asistieron al primer congreso departamental de mujeres sandinistas en instituciones del Estado, en el cual el Frente Sandinista se declaró en campaña permanente para lograr la reelección presidencial de Ortega. Las dos funcionarias votaron públicamente, Rodríguez en uniforme reglamentario e identificación en alto, a favor de la reelección.


La jefa policial Aminta Granera criticó esta asistencia, pero nunca se supo de ninguna sanción. En octubre de ese año, Rodríguez fue promovida y poco después el esposo de Rodríguez Justo Pastor Urbina, fue promovido también para convertirse en director de Operaciones Especiales Policiales (DOEP).


En el año 2010 uno de los hijos del presidente Ortega, se casó con una hija del comisionado mayor de la policía Francisco Díaz, uno de los ascendidos en el 2008 para reemplazar a uno de los cuadros afines a Granera.


Desde el 2008 hasta hoy se han registrado una serie de anomalías y faltas por apatía e inacción de parte de la policía nacional como cuando permitieron que militantes del FSLN agredieran a activistas de la coordinadora civil en el campo de la catedral de Managua. Una actuación evidentemente partidista se pudo ver en el desalojo del alcalde de Boaco, víctima del fraude electoral; e incontables actuaciones de contención y represión a activistas de oposición al gobierno, contrastantes con el dejar hacer a los militantes del FSLN; ejemplos de esto la libertad que se dejó a las turbas desenfrenadas del 2010 ante el Holiday Inn y represión a la marcha de la sociedad civil en abril del 2011.


¿Podría haber parado todo esto la jefa policial Aminta Granera? ¿debería haber renunciado? Los analistas consideran que su posición ha sido muy difícil y que ha hecho lo que ha podido, tratando de mantener viva la doctrina policial herencia de la revolución popular, en medio de un nido de seguidores leales al orteguismo. Nuestra policía nacional logró sobrevivir a tres presidentes neoliberales que intentaron convertirla en instrumento de represión social, mecanismo de persecución política, órgano de corrupción, pero parece que será un presidente del socialismo del siglo XXI que logrará lo que ellos no pudieron.


Aminta Granera termina su período en septiembre del 2011.


Si el presidente de la república logra destruir la legalidad de la policía al convertirla en una que actúa con parcialidad, habrá matado una de las instituciones de nuestra revolución, esta sería, definitivamente, la acción más contrarrevolucionaria posible.


El Equipo del Proyecto de Política Mente Incorrecto

http://pmincorrecto.blogspot.com/

viernes, 1 de abril de 2011

POLICIA ¿NACIONAL?


1 de abril del 2011

POLICÍA NO OFRECE EXPLICACIONES NI OPCIONES DE CIRCULACIÓN, SÓLO OBEDECE

Daniel Ortega cierra centro de Managua

Leonor Álvarez | Política

END

El partido de gobierno ha impuesto un “estado de sitio” con “toque de queda”, tanto en la zona del Consejo Supremo Electoral, CSE, como en el perímetro de la casa de gobierno y sede partidaria del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, consideró ayer la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, Vilma Núñez de Escorcia, en alusión al cerco que mantiene la Policía Nacional en estos dos lugares, donde no se deja pasar a los transeúntes, mucho menos si llegan a cuestionar la ilegal reelección presidencial de Daniel Ortega Saavedra.

Núñez se refirió a este tema ante la situación que surgió ayer por la mañana, cuando un grupo de abogados y ciudadanos, acompañados por miembros de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, quiso llegar hasta el CSE, ubicado contiguo al centro comercial Metrocentro, para entregar una solicitud de anulación a la inscripción de la alianza del FSLN, porque se realizó fuera del tiempo establecido en la Constitución Política.

Mucho menos a quienes se opongan a Ortega

Igualmente, llegaban a pedir que se anulara la candidatura presidencial de Daniel Ortega, porque el artículo 147 de la misma Carta Magna lo prohíbe. Los ciudadanos, aunque están claros de que no son partidos políticos, se sentían seguros de hacer esa solicitud, respaldados por el artículo 50 de la Constitución, que indica que “tienen derecho de participar en igualdad de condiciones en los asuntos públicos y en la gestión”.

Sin embargo, estas personas, lideradas por el abogado Lulio Marenco, no lograron pasar del cerco policial, ubicado desde Metrocentro hasta la sede central de la Policía Nacional, mejor conocida como Plaza El Sol.

“Zona de seguridad porque yo lo digo”

Los oficiales manifestaron que estaban cumpliendo órdenes de la jefa de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera. Por su parte, el Comisionado Yuri Valle, jefe de la unidad policial, expresó que el CSE es una “zona de seguridad”, pero cuando se le preguntó por qué, contestó: “Porque yo lo digo”, sin ofrecer más comentarios.

Al igual, un policía motorizado, a quien también se le preguntó por qué tenían cerrada la avenida de Metrocentro, contestó con palabras soeces lo siguiente: “Porque no tienen ni mier… que hacer, por eso los pusimos allí”, dijo, mientras se soltaba una carcajada con uno de sus colegas.

Por otra parte, una mujer policía que estaba ubicada en el cinturón policial, cerca de Metrocentro, no sólo dio “Gracias a Dios” cuando se iban los del Cenidh y los de la CPDH, sino que dijo: “Va a la verg…”, luego, tímidamente, expresó: “¡Viva Ortega!”

Policía insiste en priorizar ruta orteguista

Por la tarde, los altos mandos de la Policía Nacional se reunieron nuevamente con las representantes de la sociedad civil, para insistirles en que cambien su ruta, porque “los orteguistas fueron los primeros” en hacer la solicitud el pasado 2 de marzo, según afirmó el Subdirector de la Policía, comisionado general Javier Meynard, aunque no explicó por qué al inicio autorizaron las dos marchas al mismo tiempo, las cuales coincidirían en Metrocentro.

Juventud Sandinista tiene “permiso permanente”

Meynard, quien ofreció declaraciones a los medios, también dijo que la Juventud Sandinista tiene un “permiso permanente” para estar en las rotondas, en el monumento a “Alexis Arguello”, y frente al CSE de Metrocentro.

En ese sentido, Vilma Núñez opinó que los nicaragüenses tienen que estar de “duelo”, porque la Policía ha sido “totalmente cooptada” por el partido de gobierno, FSLN, y eso lo están demostrando sus miembros con hechos. Sin embargo, Núñez espera que cumplan con su compromiso de protegerlos, porque se mantienen firmes en su posición de marchar el sábado, sobre la ruta que los lleva hasta el CSE.

“Cerco podría extenderse hasta el sábado”

La ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, fue consultada al respecto, y escuetamente contestó que la Policía Nacional está tomando medidas para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos nicaragüenses, y dijo que el cerco en torno al CSE podría mantenerse hasta el sábado.

Al referirse al tema, Morales hizo una diferenciación entre las dos marchas, señalando que la organizada por la Juventud Sandinista es una caminata por la paz, la alegría y la vida, mientras que la organizada por la sociedad civil es de carácter político, e incluso afirmó que la primera no está afectando el comercio debido a su recorrido, pero que la segunda sí.

El director ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona, expresó que ya no se puede hablar de Policía Nacional, porque de lo que se trata es de una “policía orteguista” que miente para favorecer los intereses del partido de gobierno y no brinda seguridad a la ciudadanía en general.

Carmona agregó que la Policía está actuando de manera irresponsable al permitir las dos marchas, y que cualquier situación de caos será su culpa.

El director del Área Jurídica del Cenidh, Gonzalo Carrión, dijo que la pareja presidencial quiere demostrar los recursos humanos y la logística que tienen a su favor, para entorpecer la marcha de la sociedad civil, en un “claro mensaje” dirigido a quienes tienen pensado salir a marchar mañana contra la reelección de Ortega.

Amenazan a dueños de buses

El diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense, BDN, Wilber López, denunció por su parte que los dueños de 15 buses que habían contratado para movilizar a simpatizantes de Carazo a la marcha, fueron amenazados por la delegación del MTI en ese departamento.

Señaló que según el dueño de uno de los buses, los amenazaron con quitarles la licencia o sacarlos de circulación por seis meses si movilizaban a gente hasta la marcha de la sociedad civil.

Comerciantes afectados

Otro sector que está resultando afectado con el tranque permanente en la avenida de Metrocentro, es el de los comerciantes, cuyas ventas han bajado, porque ya no hay gente que se acerque a las paradas a esperar los buses, y por el impedimento de pasar por la avenida, tampoco pasan por las tiendas y cafeterías que están frente al centro comercial.

Igualmente, los transeúntes y estudiantes son obligados a dar la vuelta cuando quieren llegar a la UCA, los que vienen del este, y a la UENIC, los que vienen del oeste.

Marcha va

A pesar de todo, la marcha contra la reelección sigue recibiendo respaldo, porque el Movimiento Resistencia Nicaragüense Auténtica Contra y el Movimiento Alianza Nacional Democrática, MAND, anunciaron a través de un comunicado que participarán el sábado con la sociedad civil.

Sin plan de vías alternas

La Policía fue consultada sobre si tenía un plan o mapa de vías alternas que puedan ser utilizadas por la población, pero la jefa de Relaciones Públicas, comisionada mayor Vilma Reyes, no dio respuesta a nuestra solicitud. Tampoco se conoció qué lugares servirán de parqueo para quienes lleven sus vehículos y participen en la actividad.

END llamó al comisionado mayor Luis Barrantes, segundo jefe de la Policía de Managua, quien se limitó a decir que estarán cerradas las vías que van desde la rotonda del Periodista hasta la Cristo Rey, y de la carretera a Masaya, en el sector del Hotel Hilton-Princes, hasta la rotonda Rubén Darío. “Las vías alternas serían todas las calles que están a los alrededores de estos lugares”, aseveró.

(Con la colaboración de Leyla Jarquín y Carlos Larios)